La energía eléctrica es un insumo fundamental en los procesos productivos y un satisfactor indispensable para la sociedad, por lo que se ha hecho imperativo para cada país, la conservación de sus recursos energéticos, reduciendo sus consumos para competir sin desventajas en el ámbito internacional.
El desarrollo de los programas de ahorro de energía eléctrica ha favorecido la productividad y permitido una participación más activa de la industria, los comercios y los servicios, en el mercado internacional.
Ante la necesidad de optimizar el uso de recursos energéticos y consciente de esa situación, el Gobierno de México crea en 1989, la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía (CONAE) e instrumenta el Programa Nacional de Modernización del Sector Energético, cuyos lineamientos hacen prioritario el ahorro y uso eficiente de la energía.
Por ser la Comisión Federal de Electricidad parte fundamental de ese Sector, a finales del mismo año implementó el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE).
Posteriormente, y a fin de apoyar con acciones concretas diversos programas de ahorro de energía, a propuesta de la misma Comisión Federal de Electricidad, los industriales, por conducto de sus Cámaras, constituyen, el 14 de agosto de 1990, un Fideicomiso Privado: el FIDE, donde participa el Sector Eléctrico, que tiene como objetivo fundamental promover el ahorro y uso racional de la energía eléctrica.
Finalmente, como parte del Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico, la Comisión Federal de Electricidad, con la aprobación de su H. Junta de Gobierno instituye, el 8 de agosto de 1991, el Premio Nacional de Ahorro de Energía Eléctrica.
Conviene destacar que los resultados de los certámenes, por este Premio, correspondientes a los años 1991 al 2004 son muy satisfactorios, y se tiene la confianza de que habrá cada vez más participantes, ya que se responde a las necesidades de un país, como el nuestro, donde la promoción al ahorro de energía eléctrica tiende a tomar el papel social que le corresponde, ya que en nuestros días, resulta imperativo reducir al mínimo los desperdicios y la ineficiencia, por lo que es indispensable buscar, con más decisión, técnicas que permitan aumentar la producción con menores incrementos de energía.
Es de gran importancia señalar que más de 1020 empresas e instituciones, que han participado en los 13 certámenes realizados, han coadyuvado, en buena medida, con el Sector Eléctrico a disminuir la necesidad de ampliar o construir nuevas centrales generadoras y a expandir los sistemas de transmisión y distribución permitiendo, en esta forma, diferir las inversiones correspondientes o bien transferirlas a otros sectores que más las requieren.
Otro aspecto importante ha sido la contribución que estas reducciones en el consumo y demanda de energía eléctrica han tenido en la protección del medio ambiente. |