Esta propuesta de aumento de dimensión ofrece beneficios a la sociedad, tales como disminuir el consumo de energía eléctrica a los usuarios, en particular a las comunidades más necesitadas, reducir el subsidio aplicado en tarifas, incrementar la competitividad de las empresas y la generación de empleos.
Aunado a los beneficios enunciados, los programas de ahorro de energía eléctrica son técnicamente factibles y económicamente rentables, debido a que la inversión se recupera con base en los ahorros de su propio consumo eléctrico.
El financiamiento a programas de ahorro y eficiencia energética es un buen negocio para todos, debido a que representa aproximadamente una quinta parte del costo de inversión en generación equivalente y es totalmente recuperable. Además, estas medidas pueden calificar en el mecanismo de desarrollo limpio para conseguir bonos de carbón.
Invitamos a todos los sectores y organizaciones a continuar con el anhelo de contribuir en el mejoramiento de los retos energéticos y en la cooperación mundial para mitigar el cambio climático.
Valoramos plenamente el trabajo conjunto, y el apoyo que nos brinda nuestro Comité Técnico del FIDE, pues la suma de las propuestas y soluciones permite cooperar con las metas de mejoramiento social y mejor calidad de vida para todos los mexicanos. |