En esta ocasión, el trigésimo octavo programa radiofónico sabatino “La Fórmula para el Ahorro de Energía Eléctrica”, fue dedicado por el FIDE para manifestar su apoyo con financiamientos hasta del 100 por ciento, a las acciones emprendidas para la instalación de plantas generadoras de electricidad limpia, que usan como combustible el biogás, que ya se produce en un número importante de granjas porcinas del país.
Con tal motivo, reunió en dicho programa a los expertos en el tema, ingeniero Rogelio Covarrubias Ramos, Gerente de Desarrollo Tecnológico del FIDE, y al ingeniero Job Carlos García Mendoza, Evaluador de Proyectos del mismo Organismo; al doctor Octavio Montúfar Avilés, Gerente Regional del Fideicomiso de Riesgo Compartido, así como al ingeniero Marco Antonio González Cortés, también del mismo Fideicomiso dependiente de la SAGARPA, del mismo Organismo, y al ingeniero Ricardo Monsiváis, Gerente de Operaciones y Proyectos de Grupo Soles.
Abrió el programa el ingeniero Covarrubias Ramos quien, al hacer la introducción del tema, dijo: “A lo largo de los diferentes programas que hemos tenido, nos hemos hecho conscientes de la necesidad urgente de aplicar medidas para mitigar el daño ecológico que a nivel nacional y mundial producen los gases de efecto invernadero que afectan a la atmósfera y propician el calentamiento global. Para poder lograr resultados importantes debemos impulsar el uso de tecnologías limpias que sustituyan y eliminen si es posible, a las fuentes de energía contaminantes.
“Las energías renovables --aseguró-- tienen un potencial de crecimiento mayor a cualquiera otra fuente de energía, debido al hecho de que se renuevan constantemente, son muy limpias y constituyen una fuente de generación distribuida, es decir, local. Una de estas fuentes de energía es la basura y los desechos orgánicos que de ser aprovechados pueden contribuir de manera importante no sólo en el suministro de energía eléctrica, sino como un aliado eficaz contra la contaminación y para la preservación del medio ambiente”. Luego fundamentó:
“En este sentido, la SAGARPA se ha dado a la tarea de apoyar, entre otras acciones, la instalación de biodigestores para convertir los desechos orgánicos de granjas porcinas en biogás y reducir de esta forma una fuente de contaminación ambiental. Esta acción permite aprovechar el biogás como combustible de bajas emisiones o como generador de electricidad, así también el agua y los lodos residuales son aprovechados como fertilizantes y lo más importante, se está creando una conciencia ecológica y da mejor calidad de vida a todas las personas cercanas a la cría y al aprovechamiento del ganado porcino”.
Finalmente, comentó que lo anterior “Es un ejemplo de una acción conjunta de todos los actores, los industriales, los empresarios, los agricultores, los grupos de Gobierno, financieros, etc., para que en forma conjunta podamos llevar con todas estas nuevas tecnologías el desarrollo tecnológico a todos los sectores y que realmente no destruyamos los recursos naturales para que los puedan utilizar adecuadamente las nuevas generaciones”, concluyó.
El doctor Octavio Montúfar Avilés explicó qué es un biodigestor y cuáles son sus campos de aplicación. Aseguró: “La idea no es platicar cuestiones técnicas. Voy a tratar de sintetizar que éste es un proyecto de confinamiento. Vamos a juntar todos estos desechos orgánicos, principalmente agrícolas y en este caso los agropecuarios, los ganaderos de granjas porcinas y de otros tipos de especies y se va buscar que este confinamiento esté perfectamente sellado y que aquí que exista un proceso de descomposición. Esta descomposición propicia materiales más simples y no dañinos al medio ambiente. Esta descomposición genera gases que le llamamos biogás; le llamamos un biodigestor y los productos, como bien lo menciona el ingeniero Covarrubias, el principal producto es la generación de biogás. Este biogás es compuesto principalmente por metano que es un gas que se puede combustionar, se puede quemar y otra gran cantidad de agua y de otros gases; pero básicamente lo que buscamos es generar este metano para quemarlo y al quemarlo podemos utilizarlo ya sea en calentamiento de agua para actividades muy concretas, desde acciones como lavado de piso, como el mismo calentamiento para el baño de la gente o bien lo podemos combustionar para generar electricidad para la misma granja porcina”.
Precisó después por qué se ha promovido la construcción de biodigestores, expresamente en las granjas porcinas. Puntualizó que “No solamente en las granjas porcinas, sino en todas aquellas que puedan producir materia en descomposición, en este caso las eses, porque las granjas porcinas como en las lecheras los animales están confinados, Es más fácil trabajar con ellos de manera confinada, es fácil alimentarlos y por lo tanto, todas estas excretas las podemos recolectar de una manera económica y conducirlas a algunos procedimientos como a lagunas, anteriormente de aireación y ahora en biodigestores”.
Más adelante, manifestó que el FIRCO no tiene la capacidad para apoyar a todas esas granjas. Sin embargo, subrayó: “Si podemos utilizar lo que llamamos demostración. Es muy fácil, la gente tiene guardaditos y lo podemos enseñar a través de estos pequeños biodigestores, con módulos demostrativos. La gente puede comprar las geomembranas y ahí recolectar las excretas de los animales, de los 3 o 4 marranos, el excremento de las vacas y ponerlos en estas geomembranas. Van a generar suficiente biogás para mantener la estufa, para cocinar y obviamente vamos a evitar la deforestación. No tendríamos suficiente personal ni dinero, pero sí podemos enseñar a la gente a hacer las cosas bien”, terminó.
Al respecto, el ingeniero Job Carlos García se refirió a los beneficios que obtiene el propietario de un biodigestor al generar energía eléctrica: “Uno de los principales es que se mejora el nivel de vida de los trabajadores, se deja de contaminar el subsuelo, se reducen los malos olores, se reducen enfermedades causadas por las bacterias que se encuentran en el medio ambiente y con el uso adecuado y el tratamiento a los lodos que se extraen del biodigestor se pueden obtener fertilizantes. Ahora bien, con el proceso de biodigestión que es la obtención del biogás que está compuesto principalmente por el metano y el dióxido de carbono, entre otros gases, se puede utilizar como combustible para la generación de energía en diversas aplicaciones como es la térmica y la energía eléctrica.
“En esta ocasión vamos a referirnos a la energía eléctrica. Para generar energía eléctrica se requiere instalar diferentes filtros como es el de azufre, el de detención de agua, equipo de medición para biogás, quemador, un motogenerador de combustión interna que a su vez activará el generador de energía eléctrica, con lo que se puede tener electricidad para consumo interno de las instalaciones. Un factor importante de la capacidad de generación y del número de horas que pueda generar energía eléctrica el motogenerador, va estar en función de los metros cúbicos de biogás que se puede producir por día, para conocer la capacidad del motogenerador a utilizar se debe de tomar en cuenta las cargas que se van a conectar, por ejemplo, tenemos bombas, molinos, iluminación, etc.
“También se debe de considerar el huso horario de operación de las mismas con la finalidad de conocer la energía eléctrica que se requiere generar. Aquí quiero hacer la recomendación de que para tener un mejor aprovechamiento del biogás y la generación de la energía eléctrica es preciso que se cambien previamente equipos ineficientes por quipos eficientes y sobre todo si éstos llevan el “Sello FIDE”. Voy a dar un ejemplo de un establo que produce 15 toneladas de estiércol al día, éste establo produce la suficiente generación de energía eléctrica para mantener encendidos un millón de focos de 100 watts, esto es un ejemplo claro del uso del biogás.
Después, el ingeniero García en relación a que si los biodigestores actuales constituyen un avance tecnológico o ya son tradicionales, reveló: “Durante los últimos 50 años se han desarrollado numerosos diseños de biodigestores, siendo Alemania donde se instalaron los primeros, con materiales de construcción o metálicos y para la cubierta se utilizaban materiales flexibles que no presentaran fugas de gas y que resistieran a la intemperie. El uso de la tecnología ya quedo en el pasado”. Añadió:
“En la actualidad para la construcción de los biodigestores se utilizan materiales de nueva tecnología con una vida útil que oscila entre los 15 y 20 años. Estos materiales son la geomembrana y materiales de polietileno de alta densidad que se utilizan para la cubierta con las que se mantiene en las condiciones anaeróbicas, que es el proceso de fermentación de sustancias orgánicas sin presencia de oxígeno. Al ser una tecnología nueva no hay muchas empresas en el país que tengan experiencia, ya que se requiere contar con personal altamente capacitado y herramienta especializada para realizar por ejemplo, las termofusiones que se realizan a 800 grados centígrados para soldar los materiales y equipo para la resistencia de los materiales. Las características que deben de tener los biodigestores para obtener una producción de biogás, éstos deben ser herméticos con el fin de no tener fugas, deben tener una buena impermeabilización que evite fugas a subsuelos, deberán de recibir la luz de sol la mayor parte del día, el material a digerir debe estar libre de tierra, ácidos y otros materiales y también se deberán seguir medidas de seguridad para prevenir algún accidente. Aquí quiero hacer una reflexión e invitar a los usuarios que recurran al FIDE o a FIRCO para recibir mayor asesoría”.
Para concluir dijo que “el FIDE orienta a los usuarios que quieran generar energía eléctrica con el producto de los biodigestores, con financiamientos hasta del 100% del monto total del proyecto, para lo cual deberán llenar una solicitud, enviarnos una carta en la que autorizan a FIDE a investigar su capacidad crediticia y el último recibo de energía eléctrica o acercarse al FIDE en sus oficinas centrales o en cualquiera de sus 23 oficinas regionales, en la página Web del FIDE que es www.fide.org.mx o bien, llamar al 01800 FIDE TEL (3433 835)”, finalizó.
Por su parte, el ingeniero Marco Antonio González Cortés, dio a conocer qué es el FIRCO y cómo participa en la aplicación de energías renovables. Dijo: “que el Fideicomiso de Riesgo Compartido, es un Organismo de la Secretaría de Agricultura y nos hemos dedicado a la cuestión de apoyo a las energías renovables desde hace más de 14 años. Iniciamos con las energías renovables para el bombeo de agua con fotoceldas solares, en los ranchos donde no se encuentra la línea eléctrica convencional y donde creo yo que jamás va a llegar por su alto costo; entonces, hemos apoyado más de 2 mil bombeos de agua, se han apoyado también los refrigeradores solares para la conservación de productos agropecuarios perecederos. También apoyamos el calentamiento de agua con energía solar, con agronegocios que ocupan este tipo de agua para sus actividades productivas como son los rastros, los productos lácteos y últimamente como lo estamos platicando este día, en la instalación de biodigestores y motogeneradores para la generación de energía eléctrica”.
En relación a cuál es el futuro de la utilización de biodigestores en México, manifestó: “Tenemos nosotros alrededor de 2,500 granjas porcícolas, 3,500 establos lecheros, tenemos alrededor de 1000 rastros, donde es posible instalar estos biodigestores y que a esa una unidad productiva le serviría de mucho porque ya tendría una economía por la generación de calor, energía eléctrica o calentamiento de agua y asimismo tenemos también alrededor de más de 100 mil granjitas domésticas a donde ya se puede llevar a acabo esta tecnología que lo vamos a empezar a hacer con los Organismos Internacionales para llevar combustibles a esas familias rurales y evitar la quema de leña y evitar así, infecciones en las vías respiratorias”.
En seguida, hubo un enlace telefónico hasta Ciudad Obregón, Sonora, con el ingeniero Ricardo Monsiváis, quien explicó cómo son los biodigestores que se han instalado en el Grupo Soles y cómo funcionan. Dijo: “El biodigestor es un gran hoyo, es una laguna que se encuentra aislada con plástico. En esa gran laguna se reciben las excretas de la granja de puercos, por la profundidad que tiene de 7 metros, por la temperatura que se genera ahí, y por la oscuridad, ahí se generan elementos anaeróbicos que descomponen los sólidos que contienen las excretas de los cerdos y eso se transforma en gas. Así funciona básicamente un biodigestor. El tamaño del biodigestor depende del tamaño de la granja”.
Finalmente, comentó cómo se ha beneficiado su actividad con la instalación y uso de biodigestores: “En primer lugar nos resolvió un problema de malos olores que teníamos con un drenaje abierto; en segundo lugar, generación de moscas, la fauna nociva se eliminó totalmente; en tercer lugar, con la instalación de los biodigestores nos acercamos mucho a dar cumplimiento a lo que establece la normatividad de la Comisión Nacional del Agua. Las aguas que obtenemos de ese biodigestor vienen en muy buenas condiciones, de tal suerte que las podemos usar en la agricultura y la otra, estamos generando gas. Si ese gas que generamos, que le llaman biogás, contiene un 65% de gas metano lo estamos utilizando para meterlo en un generador y producir energía eléctrica que nos sirve en nuestra granja de puercos. Si la granja es grande, por decirlo de un tamaño de 1000 vientres, ahí se produce una cierta cantidad de energía eléctrica. Si nosotros tenemos una granja totalmente automatizada, pues a lo mejor no nos da abasto para el 100 % del consumo de la energía eléctrica, pero tenemos granjas que no están totalmente automatizadas, en esas granjas en el 50 o 60% de las granjas que tenemos estamos produciendo energía eléctrica para el 100% de las granjas y en el otro porcentaje, yo estimo que estamos produciendo 60% de la energía eléctrica que consumimos en la granja”, terminó el ingeniero Monsiváis.
En el capítulo en el que personalidades del país exhortan a los radioescuchas a ahorrar energía eléctrica y a promover su uso racional y eficiente, participaron la actriz Gabriela Goldsmith, el comediante Reynaldo Rosano y el periodista de espectáculos Juan José Origel; también lo hicieron por parte del FIDE los ingenieros Rodolfo González López, de Tabasco y Ramón Enrique Romero, de Sonora y hubo invitaciones para participar en el próximo Foro Internacional Refrigeración, Climatización, en el WTC de esta capital.
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